Nijole Sivickas - "Dibujos del Horno"

Archivo Fotográfico Exposición

*Nijole Sivikas es una artista singular en la escena artística colombiana contemporánea, pero esta singularidad no deviene únicamente de su proveniencia Lituana y de su formación europea sino, en primer término, de su particular manera de entender el arte y de su capacidad para hacer de sus pensamientos concretos materiales tangibles .

Su obra es primordialmente escultórica, aprovechando sus facultades constructivas. Trabaja la cerámica de una manera gruesa, pesada y cromáticamente austera. En buena parte de los trabajos que conforman esta muestra, se utilizan una y otra vez los mismos colores y en proporciones similares, siendo preponderante el tono anaranjado, negro o una mezcla de varios colores oscuros. En otras obras interviene el hierro, en láminas y también como barras.

En conclusión, si abordadas como esculturas, sus obras hacen evidente una reflexión sobre el espacio, no sólo exterior, sino interior puesto que exhiben apertura o están construídas con formas envolventes. Si confrontadas como cerámicas, su producción resulta bastante peculiar, saliéndose de las características tradicionales de esta técnica como son la finura, la delicadeza y su carácter ornamental para darle una función constructiva. Y si abordada como dibujo, son diagramas sólidos que reflejan directamente intuiciones y razonamientos.

Sus obras declaran que el arte es una manera de expresar, no sólo creatividad, convicciones estéticas o estratégias constructivas sino también respuestas al entorno natural, físico y social donde se desenvuelve el artísta.

*Apartes de la crítica a la obra

Maestro Eduardo Serrano

Curador

Disfrute de esta exposición en:

Sala de exposición - ARTECÁMARA

Cámara de Comercio de Bogotá Sede Salitre - Avenida Eldorado 68D - 35 piso 2

Teléfono: 3830300 Ext. 2734, email: asisagendacultural@ccb.org.co

Innauguración: miércoles 28 de noviembre de 2007

Exposición abierta al público hasta enero 25 de 2008


'Dibujos del horno' es la nueva exposición de Nijole Sivickas en la Cámara de Comercio de Bogotá

Foto: Jaiver Nieto Álvarez / EL TIEMPO

Nijole Sivickas dice que no le gusta salir en fotos. Aún así, se dejó retratar en su taller en Bogotá.

Reúne 24 esculturas, que en algunos casos son formas en líneas curvas que producen sombras rectas en la pared o esculturas que pueden ser cuadros o figuras pesadas.

Eduardo Serrano, que curó la exposición, dice que su cerámica "es dura, resistente y pesada, que funciona como un elemento constructivo y que no es ni decorativa ni frágil".

Así parece ser Sivickas: silenciosa, pero no decorativa pues es como si que por su mente cruzaran muchos pensamientos que se toma su tiempo en expresar, con palabras sencillas y con acento lituano.

Y aunque parece frágil, por lo menuda, es fuerte en su temperamento. A pesar de que tiene muchos años (no los dice), se mueve con decisión entre los metales y cerámicas de su taller. Allí, saca media botella de Ron Viejo de Caldas y sirve algunos tragos hasta el tope en copitas aguardienteras y los acompaña con galletas saladas. Con sus ojos verdes se asegura de que el invitado tome más que ella. Luego bebe un poquito.

Camina veloz de un lado a otro de su taller. No habla mucho. En realidad, a pesar de que es bastante amable, no le gusta hablar de lo que hace. Es de las que cree que sus trabajos tienen su propia voz.

Habla tan poco de su trabajo que hace alrededor de 12 años en una exposición desfilaron, durante varias horas, periodistas de los medios para entrevistarla, pero ella simplemente no les dijo nada.

- Hace rato que no expone (años), ¿por qué hizo esta exposición?

- Hice un compromiso. Hay que hacerla. Me cansa, pero ya me comprometí y tengo que hacerla-, dice la artista.

-¿Por qué trabaja la cerámica?

-Trabajo otras cosas también. Venga.

Entonces va hacia la parte de atrás del taller junto a un horno que construyó con su hijo Antanas (el ex alcalde de Bogotá) y oprime un interruptor. Una gran escultura con piedras, vidrios y metal empieza a moverse y los objetos se chocan unos contra otros. Ella sonríe contenta.

Para Serrano, lo que expone en la Cámara de Comercio tiene que ver con el dibujo, en la medida en que las obras "dan la idea de que son líneas", según el curador.

La artista vuelve a llenar las copas, brinda, se ríe. Se asegura de tomar menos que el que le pregunta. No quiere cuestionamientos sobre su obra, ni que le tomen fotos, pero parece que le gusta la charla. Pregunta sobre la vida del otro y habla como si la cosa no fuera con su obra. De tanto insistir contestó una:

- En tanto tiempo, Nijole, ¿cuál es el artista por el que usted metería la mano al fuego?

-No hay artistas. La gente cree que hay artistas pero no hay. Uno es como una herramienta. Las herramientas sí son importantes. Ellas saben.

Si es así, como ella dice, las de Nijole Sivickas saben su trabajo.

DIEGO GUERRERO
REDACTOR DE EL TIEMPO